Tenés miedo de subirte a mis alas.
Te da vértigo.
Tenés fobia.
Sabés las probabilidades que hay de caerse y estrolarse contra el piso.
Si no te subís, te ahorrás el riesgo.

¿Cambiaría algo si te prometo que va a valer la pena?
Porque si vos te perdés de esto, yo también voy a estar perdiendo...