Consumir de vos,
de tu alma en apertura.
De par en par.
Tus cartas sobre la mesa.
Aunque no sé qué hay bajo la manga.
Revuelvo.
intento robar el secreto
de tu boca
de tu lenguaje ininteligible,
de la imposibilidad de que me consideres opción.
Del nuevo paisaje.
Porque el veintidós ya es primavera
y el capullo se abrirá.
Quieras o no quieras.
Lo hará.
Aunque tal vez no me atreva
a arrancar esa flor,
a tentar a la suerte
a mostrarte las curvas y atraerte
con mariposas como intención.