Hacer y deshacer tus gestos,
vivirlos,
revivirlos
una y otra vez,
como intentando quedarme a vivir en ellos,
como si pudiera detenerse el tiempo en tu ser
que me hace suspirar.
Miento al decir
que quiero dejar de hacerlo.
Me gusta flotar en tu recuerdo
porque así,
aunque nada más suceda,
aunque suceda y no alcance,
tengo eterno placer ahí.