Do, re, mi. Camino por un sendero desconocido. Fa, sol. Un destello. La. Doy saltitos sobre el agua sin llegar a permanecer lo suficiente como para sumergir mis pies en ella. Si. Mis manos empiezan a crear magia, la esparcen. Hay brillo, mucho brillo. El sonido se despega de la tierra. Do, otra vez, aunque no el mismo de antes. Subí. De repente mi cuerpo quiere elevarse más y más. Re, mi, fa, sol. Se despliegan dos enormes alas transparentes. Las enmarco con mis manos.
El aire es lavanda. El bosque no se ve pero se percibe. Una simple escala se convierte en melodía, en canción. Vuelo, me deslizo y bailo. De pronto mis piernas son nubes que se desplazan por todas partes y mis brazos las acompañan. Mi voz proviene liviana desde mi pecho.
Todo es absolutamente perfecto. Soy libre. Soy arte. Soy yo. Estoy viviendo mi presente.